Mauro López Banegas, un nene de apenas 7 años, se encuentra internado en terapia intensiva en un hospital de la ciudad de Santiago del Estero, con un cuadro de intoxicación grave, producto de haber aspirado purpurina.
La madre del chic,o Berta Banegas, explicó que el último sábado su hijo
Mauro estaba realizando algunas tareas de la escuela y que tenía un pito
en su boca. Como un juego, colocó purpurina en uno de los orificios y
sopló. La exhalación hizo que el polvo se esparciera en el aire e
inhalara por su nariz, al mismo tiempo que aspiró por la boca para
volver a soplar.
Segundos después de esa situación el menor
habría comenzado a experimentar problemas respiratorios, algo atípico en
él hasta ese momento, por lo que sus padres lo trasladaron de inmediato
hasta el Centro Provincial de Salud Infantil.
Tras recibir las primeras asistencias, Mauro fue estabilizado y evolucionaba bien, por lo que fue enviado a su casa.
Sin
embargo, al día siguiente su cuadro empeoró considerablemente, por lo
que nuevamente lo trasladaron al Cepsi en la madrugada del domingo. Allí quedó internado en estado delicado en terapia intensiva, hasta anoche.
Ante
esa situación los médicos comenzaron a indagar más sobre lo que había
provocado el cuadro que presentaba el niño y se interiorizaron sobre lo
que puede producir la purpurina.
Fue en ese momento que les
explicaron a los padres del menor que ese polvo para decorar, que parece
inofensivo, en realidad está compuesto por partículas diminutas de
metales, que pueden causar severos daños a la salud. Fue entonces cuando
tomaron real dimensión de lo que estaba sucediendo.
Con el
conocimiento de la gravedad del cuadro, los profesionales consultaron a
los centros pediátricos más importantes del país como el Hospital
Garrahan y el Hospital Gutiérrez, donde les informaron que sólo se
registran tres casos similares en el país, de los cuales sólo uno de los pacientes pudo salvarse.
Delicado
A
pesar de los esfuerzos médicos, la salud del pequeño se deterioró
notablemente en los últimos días. El martes sufrió un paro cardíaco y
logró ser salvado por los médicos de terapia.
"Mi hijo está mal,
grave. Hizo un paro el martes, y tiene dañado el cerebro y los riñones
están dejando de funcionar. La purpurina se adhirió a los pulmones",
dijo angustiada Banegas.
Más adelante remarcó que se hicieron
las consultas al Garrahan y al Gutiérrez, donde señalaron que el
tratamiento que está recibiendo en Santiago es el mismo que se aplica en
Buenos Aires, pero que de todas formas ella quería trasladarlo, aunque
le recomendaron que no lo haga. "Yo pedí el traslado, pero me dicen que
es imposible porque puede morir si lo mueven de la camilla", aseguró.
Antes
de finalizar y en un pedido desesperado, quiere que se difundan los
componentes de la purpurina. "'Si es el tercer caso en el país, por qué
no se prohibió su venta desde el principio, en el primero", concluyó.