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Noche de terror

Haití: violencia entre bandas y acribillamiento de civiles

Decenas de cuerpos esparcidos en las calles de una localidad agrícola de Puerto Príncipe, Haití, tras una incursión nocturna de bandas armadas.

25 de agosto de 2026 - 10:52

Un grupo de pandillas atacó con salvajismo una comunidad agrícola en las colinas al este de Puerto Príncipe, capital de Haití, acribillando a balazos y a sangre fría a decenas de civiles, así como tomando de rehenes a otros, en una redada sangrienta que provocó focos de incendios y dañó una iglesia y una clínica de renombre que trata a pacientes con VIH, siendo uno de los episodios de mayor violencia del último tiempo.

En un nuevo capítulo de violencia criminal que sufre el país caribeño, el más pobre del continente debido a décadas de inestabilidad política, pobreza estructural y por los estragos del terremoto de 7,4 de magnitud ocurrido en 2010, decenas de personas murieron en un ataque armado perpetrado este domingo por pandillas en Kenscoff, cerca de la capital de Haití, según divulgó este lunes a AFP el alcalde de esta localidad.

"Los bandidos irrumpieron en un campamento de desplazados instalado en una iglesia. Ejecutaron a varias personas. Hay muertos y decenas de heridos. Algunas personas fueron secuestradas por los criminales", señaló Massillon Jean, alcalde de Kenscoff, aunque evitó dar un balance oficial de los fallecidos.

La Oficina Integrada de las Naciones Unidas en Haití informó sobre esta "noche de terror” contra la comunidad montañosa de Kenscoff, un nodo clave porque domina las rutas hacia Pétion-Ville, donde se encuentran varias embajadas, hoteles de lujo y la sede temporal del Gobierno.

El Gobierno haitiano repudió el hecho perpetrado este domingo por facciones del crimen organizado y prometió reforzar la seguridad. "Kenscoff no será abandonado", afirmó la oficina del primer ministro en redes sociales. "La autoridad del Gobierno será restablecida, sin debilidad y sin demora", añadió.

"Mataron a mi hijo": la violencia armada sin freno en Haití

La incursión violenta y armada contra la comunidad agrícola de Kenscoff, localidad de la capital haitiana, comenzó alrededor de las 22:30, hora local, según estimaciones de la organización haitiana de derechos humanos RNDDH. Los lamentos y el luto han teñido el aire de penumbra y desolación en Kenscoff, Los sobrevivientes encontraron los cuerpos de amigos y familiares, esparcidos por las calles, la madrugada del lunes. “¡Mataron a mi hijo!”, gritaba una mujer mientras otros vecinos a su alrededor intentaba, consolarla, según la agencia de noticias AP.

Varias decenas de policías intentaron repeler a los criminales armados durante la noche del domingo y algunos de estos agentes resultaron heridos, de acuerdo con los testimonios de los habitantes, quienes agregaron que no hubo miembros de las bandas entre los fallecidos. "Mi familia está entre las víctimas", declaró a France Press el haitiano Coriolan Kendy, junto al cadáver de su primo, tendido en la carretera y cubierto con una sábana manchada de sangre. “Si hubiéramos tenido una buena fuerza policial que hubiera colocado un camión blindado aquí, lo que sucedió aquí se habría evitado”, sentenció ante AP Verti Enold-Saint mientras levantaba una sábana que cubría el cuerpo de su cuñado. Mathurin Pierre, de 41 años, declaró a la agencia AP que perdió a 14 seres queridos y que un número indeterminado sigue desaparecido. "Vivimos humillados y ellos no hacen nada por nosotros", dijo a AFP otro residente, Orisme, quien no proporcionó su apellido, y clamó por el apoyo del primer ministro y más seguridad.Ante el ataque perpetrado por grupos armados, integrados en la coalición Viv Ansanm, el Gobierno de Haití declaró a todas las fuerzas de seguridad en "máxima alerta" y anunció un despliegue de autoridades para intentar restablecer el orden en Kenscoff.

"El Gobierno está de pie", afirmó en un comunicado. Sin embargo, la crisis social, económica, la violencia armada, la situación económica y la pobreza estructural han sido caldo de cultivo para que pandillas recluten jóvenes y siembren el caos en el país, en una pulseada de poder con las autoridades por el control del territorio, que tiene varias localidades tomadas por el crimen organizado. Según datos de la ONU citados en el informe, durante los primeros cinco meses del año hubo al menos 2.310 muertos y 1.106 heridos, además de 99 secuestros. La inseguridad alimentaria afecta a unos 5,8 millones de personas, mientras 1,4 millones de haitianos fueron desplazados el año pasado.

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