Condenado por corrupción

La Corte de Brasil falló contra Lula y seguirá preso

Por 3 votos a 2, el Supremo brasileño rechazó dos pedidos de liberación del ex presidente.
martes, 25 de junio de 2019 · 19:46

La Segunda Sala de la Corte Suprema de Brasil negó este martes dos "habeas corpus" para liberar a Lula da Silva y el ex presidente seguirá en la cárcel.

La primera acción juzgada por la Corte era una apelación contra una decisión del Supremo Tribunal de Justicia, que en tercera instancia negó a mediados del año pasado la libertad del exmandatario, en prisión desde abril de 2018 por corrupción.

Según cuatro de los cinco magistrados de la sala, la decisión tomada en su momento por el Supremo Tribunal de Justicia no violó el marco legal, como sostenía la defensa de Lula.

Luego, por 3 votos a 2, la Corte falló contra otro "habeas corpus" presentado por la defensa del ex mandatario, en el que se solicitaba revisar el proceso bajo la sospecha de que el entonces juez Sergio Moro, a cargo del caso y hoy ministro de Justicia, había tenido un comportamiento "parcial" y ajeno al Estado de Derecho.

Este segundo recurso comenzó a ser juzgado a fines del año pasado pero la sesión fue suspendida porque el juez Gilmar Mendes, uno de los miembros de la Segunda Sala, solicitó más tiempo para analizar el caso.

Para ese momento, ya se habían pronunciado por negar el "habeas corpus" los jueces Carmen Lucia Antunes y Edson Fachin, pero al ser retomada la audiencia este martes, Mendes fue favorable al recurso. Pero los magistrados Ricardo Lewandowski y Celso de Melo fallaron contra Lula.

Las dudas sobre la forma en que se realizó el juicio contra Lula, a cargo de Moro, aumentaron en las últimas semanas, cuando fueron difundidos mensajes que el ex magistrado intercambió durante el proceso con fiscales de la operación anticorrupción Lava Jato.

La Segunda Sala, sin embargo, juzga un recurso que acusa a Moro de "parcial" y dice que esa tesis se "demostró" el año pasado, con el nombramiento del exjuez como ministro de Justicia en el Gobierno del presidente Jair Bolsonaro, principal antagonista político de Lula.