El presidente estadounidense Donald Trump acusó al FBI de no haber evitado el tiroteo que dejó 17 muertos en una escuela secundaria de Florida, cuyos alumnos sobrevivientes anunciaron una manifestación para el mes que viene en Washington con el objetivo de exigir leyes más estrictas de control de armas.
La denuncia de Trump contra el FBI se produce en momentos en que el presidente enfrenta duras críticas por sus vínculos con la Asociación Nacional del Rifle (NRA, por sus siglas en inglés), el poderoso lobby de las armas de fuego en Estados Unidos.
Pero el tiroteo también puso al descubierto una grave falla del FBI, que admitió haber recibido en enero una llamada de un allegado de Nikolas Cruz, el atacante de 19 años, alertando por su comportamiento agresivo y sus intenciones asesinas, sin haber informado de ello a su oficina de Miami. "Es una verdadera pena que el FBI haya omitido todas las señales enviadas por el tirador del colegio de Florida. No es aceptable", escribió Trump en Twitter.