ver más
Con un sismo de 5,8 grados

México tembló de nuevo y se complican las tareas de rescate

319 muertos dejó el terremoto del 19 de setiembre que midió 7,1 grados. Hubo varias réplicas.
25 de septiembre de 2017 - 04:03 Por Redacción El Ancasti

En la mañana de ayer una tercera réplica del terremoto del 19 de septiembre sacudió a México con una intensidad de 5,8 grados en la escala de Richter, a pesar de tener su epicentro 122 kilómetros al suroeste de Tonalá, en el estado de Chiapas.

El temblor hizo suspender los esfuerzos de los miles de voluntarios que desde hace días hacen lo imposible por encontrar vida bajo los escombros de las construcciones destruidas y que ya fueron sacudidos por otra réplica de 6,1 grados, que tuvo lugar el sábado.

Este segundo temblor dejó dos mujeres muertas en la capital por infarto mientras otra mujer y un hombre también fallecieron en Oaxaca, duramente sacudido por el sismo del 7 se septiembre de 8,2, el más intenso en México en un siglo y que dejó 96 muertos.

Pero hasta ahora, 307 personas fallecieron por el sismo del 19 de septiembre que midió 7,1 grados golpeando al centro del país,  provocando el derrumbe de decenas de edificios y la muerte de más de 319 personas. Se pudo conocer que 169 murieron en la Ciudad de México, 73 en el estado de Morelos, 45 en Puebla, 13 en Estado de México, 6 en Guerrero y uno en Oaxaca, según datos de Protección Civil federal.

Las imágenes en las calles son desoladoras. Rescatistas voluntarios que abandonan las tareas vencidos por el agotamiento, ciudadanos que acercan alimentos calientes y ropa nueva para reconfortar a los socorristas, perros que meten sus hocicos donde pueden para traer buenas noticias y otros que caen agotados y necesitan suero para ser reanimados. Pero persiste la esperanza de encontrar a personas vivas más allá de las 72 horas de sobrevivencia que los expertos dan a una persona atrapada entre escombros, aunque en el sismo de 8,1 de 1985, que dejó más de 10.000 muertos en Ciudad de México , la resistencia humana rompió expectativas.

"Vinimos a salvar vidas. Hay que tener fe y pensar que a lo mejor las personas tenían algún lugar donde podían seguir recibiendo aire y así poder sobrevivir. Sabemos dónde está la gente, dónde tenían que estar, y allí estamos trabajando", dijo Karin Kvitca, rescatista israelí de 29 años. 

En la escuela Enrique Rebsamen, el ejército continuaba buscando a una empleada que supuestamente sigue bajo los escombros de esta primaria y secundaria que se desplomó causando la muerte de 19 niños y seis adultos. "Se aclara categóricamente que por el momento no se realizará la demolición hasta que se tenga certeza" de haber rescatado a todas las víctimas, vivas o muertas, dijo el capitán de Marina, Sergio Suazo. 

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar