Un mudanza sacó a la luz esta increíble pieza encontrada en
las aguas de la isla de Palawan, Filipinas, que supera a la hallada en Lao Tzu
o de Alá de 6,4 kilos, que es la mayor localizada hasta la fecha, también
descubierta en en ese país en el mar de Joló, en 1939, y que fue tasada en 93
millones de dólares en 2003.
Según el diario Inquirer, Aileen Cynthia Amurao, un familiar del
dueño de la "joya", decidió llevarla al Ayuntamiento de Puerto
Princesa, la capital de la provincia, donde indicó que en un principio
confundió la concreción de 61 centímetros de ancho por 21 centímetros de largo
con un coral extraído del fondo marino.
Las autoridades de Puerto Princesa por ahora esperan que un
especialista les ayude a determinar si realmente se trata de la perla de ostra
más grande descubierta en el mundo o se trata de otra cosa.