El escritor había nacido en el seno de una familia ultraortodoxa judía en Transilvania y durante la Segunda Guerra Mundial pasó por varios campos nazis, en los que perdió a su hermana pequeña y a sus padres.
Al y sus dos hermanas mayores sobrevivieron y, una vez liberados del campo de Buchenwald, se desplazó a París para estudiar en la universidad de Sorbona, tras lo cual trabajó como periodista.
Su labor en defensa del pueblo judío y del Estado de Israel le hicieron merecedor del reconocimiento generalizado en este país, que en 2014 barajó la posibilidad de pedirle que ocupara la jefatura del Estado israelí, a lo que aparentemente se negó.