"Si ellos de verdad quisieran un revocatorio como una opción constitucional, ellos lo hubiesen pedido el 11 de enero", dijo, entrevistado en el programa dominical de televisión del ex vicepresidente chavista José Vicente Rangel.
El militar y diputado aseguró que "ellos no quieren el revocatorio y lo hacen porque les permite lavarse la cara para encubrir algo, es como una coartada", y agregó que "el referendo revocatorio encubre un golpe de estado".
Las declaraciones de Istúriz y Cabello tuvieron lugar después de que Maduro decretara el viernes el estado de excepción (sitio) en todo el país, luego de que la MUD anunciara un plan de manifestaciones callejeras con el objeto de acelerar el trámite del revocatorio.
La MUD inició meses atrás ante el Consejo Nacional Electoral (CNE, controlado por el chavismo) los trámites para la realización del referendo revocatorio.
La Constitución establece que para promoverlo deben reunirse las firmas de una cantidad de ciudadanos equivalente a 20% del padrón electoral, que actualmente son casi tres millones de personas.
Sin embargo, el CNE impuso un requisito previo a ese, no fijado en la Constitución, consistente en la recolección de rúbricas de al menos 1% del padrón (poco menos de 200.000 ciudadanos).
La MUD entregó hace dos semanas 1,8 millón de firmas para cumplir ese primer requisito y acusa al CNE de demorar el trámite de verificación para evitar que el revocatorio pueda realizarse este año.
La carta magna dispone que si Maduro fuera revocado antes del 10 de enero de 2017 -cuando se cumplen cuatro años de su mandato- debe llamarse inmediatamente a elecciones, pero si ello ocurre después el período debe ser completado por el vicepresidente, que no es electo sino designado por el mandatario.
Asimismo, Maduro designó una comisión presidencial para realizar una verificación de las firmas paralela a la del CNE.
La MUD opina que esa comisión, además de contribuir a la demora del proceso del revocatorio, tiene el objeto de tomar represalias con los ciudadanos que firmaron pidiendo el revocatorio.
"Nosotros estamos en el derecho de saber quiénes son, nombres y apellidos, dónde están esas personas, para saber quién se opone formalmente al gobierno y no quiere que Maduro siga en el poder", dijo hoy Cabello.
El referendo revocatorio fue incorporado a la Constitución de Venezuela en la reforma impulsada por el fallecido Hugo Chávez y sancionada en 2000.
Hasta ahora se celebró un solo revocatorio, en 2004, que fue ganado por Chávez. Sin embargo, para realizarlo la oposición debió efectuar tres veces la recolección de las firmas.
Además, el diputado chavista Luis Tascón -quien fallecería en 2010- publicó en un sitio web la lista de los ciudadanos que habían firmado pidiendo el revocatorio y el entonces ministro de Salud, Roger Capella, anunció que serían despedidos por haber "firmado contra el presidente Chávez", lo cual, a su juicio, constituía "un acto de terrorismo".
Mientras tanto, dos figuras del oficialismo realizaron hoy críticas inusuales al gobierno chavista.
"A veces nos quedamos gritando consignas y manejando posiciones teóricas construidas para otra época; estamos repitiendo consignas y reventándonos el cerebro para ver cómo maniobramos, cómo manipulamos en función de mantener el poder", dijo el diputado Eustoquio Contreras a la televisora Globovisión.
"Es posible que los resultados de un referendo revocatorio no sean favorables para el chavismo; no podemos tampoco pedirle constantemente al pueblo chavista que nos apoye cuando no le estamos brindando la mayor suma de felicidad en este momento desde el punto de vista de sus necesidades", sostuvo el general retirado Clíver Alcalá.