"Parecía un hombre tan normal y encantador y hasta el día de hoy me resulta difícil de creer que se trata de la misma presona", expresó Jazmin, quien conoció a Jason en 2010 en un pub de Croydon, en el Gran Londres, donde él trabajaba.
La pareja se casó a los pocos meses y se radicó en Carshalton, pero una semana después la abuela de Jazmin encontró fotos pornográficas de menores en su computadora. Tras determinar que Jason las había descargado, las mujeres lo denunciaron a la Policía.
La Policía de Surrey arrestó a Jason Cullen, cuyo nombre real es Jason Hodson, y los investigadores descubrieron que había sido condenado por posesión de 8000 fotos de pornografía infantil y que había cumplido la mitad de una pena de dos años de cárcel.
El hombre adujo que se había cambiado de apellido porque había sido amenazado de muerte, pero se declaró culpable de los nuevos cargos de pedofilia. La Justicia determinó que como había cumplido 14 semanas de arresto antes de la sentencia no era necesario mantenerlo confinado.
Cullen fue liberado con una sentencia en suspenso y el pago de una multa de 85 libras, pero cinco años después del episodio, Jazmin aún no logró divorciarse de él porque ya se mudó y se cambió el apellido varias veces.
"Fui capaz de dejar mi matrimonio en el pasado, pero seguir casada con él es un recordatorio constante. Cada vez que recibo una carta o veo mi nombre me pongo mal", explicó Jazmin, cuya única opción ahora es divorciarse de manera unilateral porque lleva mucho tiempo viviendo separada de su marido.