Por una amplia mayoría, los diputados brasileros aprobaban anoche el inicio de un juicio político para la presidenta Dilma Rousseff.
Al cierre de nuestra edición, más de 320 diputados habían votado en forma positiva para iniciar el impeachment contra la presidenta de izquierda, que podría verse privada de su mandato si esta medida se ratifica en el Senado.
Cada uno de los legisladores tuvo la posibilidad de dar el argumento de su votación, donde no faltaron las duras críticas para el gobierno de Rousseff y los casos de corrupción denunciados.
La tensión en la que se encuentra sumergido todo el país se acentuó anoche cuando ya la tendencia era prácticamente irreversible. La oposición necesitaba de 342 votos de apoyo, sobre un total de 513 diputados, para lograr el juicio político contra la presidenta.
Agónicamente el gobierno intento torcer en las últimas semanas la posibilidad de llegar al juicio político. La oposición denunció la compra de voluntades, sin embargo, no fueron suficientes para evitar la medida que ya cuenta con media aprobación.
Durante la sesión que se extendió por casi 10 horas, no faltaron los abucheos a los poco más de 100 legisladores que se atrevieron a votar en forma negativa al juicio. Denunciaron un complot para sacar a Rousseff del poder, e incluso alegaron la ilegalidad del proceso, pero no lograron evitar el inicio del camino al impeachment.
Mientras los legisladores debatían el destino del gobierno de Dilma, en las calles de Brasil la sociedad se enfrentaba con manifestaciones a favor del juicio político, en tanto que, otros apoyaban el agónico gobierno.