La mujer, que se hizo conocida por ser la levantadora de pesas más grande, entrena dos veces por semana. "Todos la conocen y la saludan. Están muy impresionados. Inspira a todo el mundo”, reconoce su entrenador.
La abuela con más tesón y disciplina tiene los récords en su categoría en dos estados, Illinois (107 kilos) y Missouri (97 kilos). Y no piensa bajar los brazos.Por eso en junio próximo competirá por el récord nacional."Cuando me voy del gimnasio, después de trabajar, me siento mucho mejor que cuando llegué. Me siento tremenda”, asegura en una entrevista con un medio local.