Los funcionarios de la lotería están buscando al ganador desde noviembre.
"Aquí en la zona hay muchas personas sin hogar, así que podría ser alguien que simplemente lo compró con un dólar de la suerte, y saber que lo perdieron es frustrante", dijo Mary Falcon.
"Creo que es muy malo para quien se esté perdiendo 63 millones de dólares", opinó Ali Paul.
Si el dinero no es reclamado a tiempo, el premio irá al sistema de escuelas públicas de California.
"A esta altura, las probabilidades son pocas de que alguien aparezca", dijo el vocero de la lotería, Alex Traverso, al diario Los Ángeles Times.