Él no confiaba en los bancos y le molestaba hacer trámite. Es por eso que decidió guardar todos sus ahorros en una bolsa de plástico que enterró debajo de su cama. Sin embargo, nunca pensó que las termitas terminarían comiéndose su dinero.
Él no confiaba en los bancos y le molestaba hacer trámite. Es por eso que decidió guardar todos sus ahorros en una bolsa de plástico que enterró debajo de su cama. Sin embargo, nunca pensó que las termitas terminarían comiéndose su dinero.
Esa es la historia de Qi Shengli, un granjero de la ciudad de Goujiao en el estado de Yuechi en China. Él no recuerda cuánto tiempo pasó desde que guardó el dinero en un par de bolsas plásticas, dentro de un agujero en el suelo de su vivienda, en su dormitorio.
El hombre apenas recuperó 600 yuanes de su pequeña fortuna. Sin embargo, un artista le ofreció la totalidad de la suma que tenía por los restos del dinero, para hacer una obra.