El embajador argentino en Cuba, Ernesto Pfirter, aseguró que los jefes de Estado que viajarán a Cuba para despedir los restos del fallecido ex mandatario Fidel Castro, lo hacen porque "tenían una relación personal" con él, y señaló que, en la isla, se nota "un silencio importante en la calle" con motivo de su muerte.
"Hay jefes de Estado que vienen, pero Fidel Castro no era jefe de Estado, los que vienen lo hacen porque tenían una relación personal con él", dijo el diplomático de carrera que está al frente de la embajada argentina en Cuba desde mayo de este año.
En este marco, consignó que tiene confirmada la llegada de la canciller Susana Malcorra a Cuba y, al ser consultado sobre la decisión del presidente Mauricio Macri de no viajar a la isla, Pfirter dejó en claro que no iba a juzgar lo que hace el gobierno argentino, tras recordar que Fidel Castro no era más Jefe de Estado.
"Yo no voy a juzgar lo que hace el Gobierno argentino, no me corresponde juzgar lo que haga mi superior", dijo el embajador que, hasta diciembre del año pasado se había desempeñado como cónsul argentino en Turquía.
Pfirter mencionó, también, que viajar a Cuba de un día para otro "no es fácil", y explicó que "los vuelos a La Habana no son muchos".
El embajador, que reemplazó apenas asumió Macri a Juliana Marino, que estuvo al frente de la embajada desde 2010, dijo que se sabía que Fidel Castro estaba enfermo, pero asumió que su muerte fue -de todas formas- "un shock".
"Fidel tenía 90 años y se sabía que estaba enfermo. Yo lo había visto en el cumpleaños en un acto importante y se lo veía con dificultades para caminar. Uno estaba preparado para que esto pudiera ocurrir, pero cuando ocurre produce un shock", consignó.
Pfirter relató que el gobierno cubano, a cargo de Raúl Castro, "decretó un duelo de nueve días", y afirmó que "se nota un silencio importante en la calle".