Los Republicanos, además de ganar la Casa Blanca, lograron en las elecciones conservar el control de ambas cámaras del Congreso de Estados Unidos, pese a que los demócratas achicaron un poco la diferencia de los últimos dos años, según las proyecciones publicadas a partir del escrutinio parcial.
Esto significa que el presidente electo, Donald Trump, contará con mayorías propias -condicionadas por su disputa con gran parte del aparato republicano- al menos durante los primeros dos años de su gestión, hasta las elecciones legislativas de mitad de término.