La crisis diplomática entre Arabia Saudita e Irán, fuente de una gran preocupación internacional, se amplió ayer con la decisión de Kuwait de llamar a consultas a su embajador en Teherán.
Kuwait, que denunció "una grave violación de los compromisos internacionales" por parte de Irán, tomó esa decisión al día siguiente de que el Consejo de Seguridad de la ONU condenara el ataque de la embajada saudita en Teherán.
Baréin, que siguiendo los pasos saudíes también rompió relaciones diplomáticas con Irán el lunes, al igual que su vecino anunció ayer la interrupción de todas las conexiones aéreas con este país. La agencia oficial bareiní BNA indicó que la autoridad de la aviación civil del país "decidió detener los vuelos con destino o procedentes de Irán".