El matrimonio presidencial decidió darle la bienvenida en persona en la Base Aérea Andrews para transmitirle el "respeto y admiración" de todo el país.
Ese
gesto inusual de ir a recibir en persona a un líder extranjero a su
llegada a EEUU es "un símbolo del respeto y admiración" hacia el Papa no
sólo de los Obama, sino "de todo el país", explicó en su rueda de
prensa diaria el portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest.
"No soy católico, pero me incluyo en la categoría de personas
sinceramente inspiradas por él", dijo Earnest sobre el Papa y un
sentimiento que, a su juicio, comparten millones de estadounidenses.
Hoy, el Pontífice será también recibido con una ceremonia oficial en
los jardines de la Casa Blanca, a la que se espera que asistan unas
15.000 personas, y después mantendrá una reunión en privado con Obama en el Despacho Oval.