En total, las fuerzas de seguridad españolas arrestaron a diez
personas. Además de los tres argentinos detenidos, formaban la banda
cuatro españoles, un paraguayo, un holandés y un británico. Todos están
acusados de introducir en España droga procedente de Sudamérica.
La
operación de la Guardia Civil, en la que se incautó además una tonelada
y media de cocaína, se desarrolló en Madrid y en las regiones de
Aragón, Cantabria, Galicia y País Vasco, en el norte España, informó hoy
ese cuerpo de seguridad.
La organización realizaba
desplazamientos a Sudamérica para negociar con los cárteles la
adquisición de la droga y posteriormente la introducían en España
mediante embarcaciones de recreo, a través del País Vasco.
La
cocaína llegaba en embarcaciones de gran calado hasta las proximidades
de las aguas territoriales españoles, donde traspasaban la mercancía a
otras de recreo, que eran las que llegaban a la costa.
Después la droga era trasladada a casas de alquiler y posteriormente se distribuía por la geografía española.