Sin embargo, la cámara no aterrizó donde habían planeado y los chicos pensaron que su proyecto se había perdido para siempre. Pero, dos años después una mujer que trabaja en la corporación AT&T, una compañía estadounidense de telecomunicaciones, encontró el dispositivo y localizó a sus dueños.
Las imágenes quedaron registradas en un video que ya visto por más de 700 mil personas en YouTube.