Una manera de aliviar el dolor
La oxitocina es una hormona relacionada con la sexualidad, con la conducta maternal y paternal, que actúa también como neurotransmisor en el cerebro.
En las mujeres, la oxitocina se libera en grandes cantidades tras la distensión del cérvix uterino y la vagina durante el parto, así como en respuesta a la estimulación del pezón por la succión del bebé, facilitando por tanto el parto y la lactancia. Su función también está asociada con la afectividad, la ternura, el contacto y el orgasmo en ambos sexos.
Según el Journal of Sexual Medicine, algunos especialistas la llaman la "molécula de la monogamia" o "molécula de la confianza". En el cerebro parece estar involucrada en el reconocimiento y establecimiento de relaciones sociales y podría estar involucrada en la formación de relaciones de confianza y generosidad entre personas. Pero además, se libera oxitocina justo en el momento del clímax y ayuda a dejar el estrés de lado y sirve para aliviar los dolores.
Por un sistema inmune más fuerte
La revista British Medical Journal asegura que existe una "fuerte correlación entre orgasmos y la tasa de mortandad". La publicación asegura que "los orgasmos no sólo ayudan a parecer más joven, sino también a alargar la esperanza de vida".
"Las personas que tienen dos o más orgasmos a la semana pueden llegar a vivir hasta 8 años más, ya que fortalecen el sistema inmune y la salud cardiovascular y cerebral", explica la publicación.
Por su parte, un estudio liderado por Beverly Whipple, prestigiosa sexóloga y profesora emérita de Rutgers University, EEUU, "cuando una mujer se masturba para alcanzar el orgasmo, la resistencia al dolor aumenta un 74,% por ciento".
"Con estos resultados, cuando nos duele la cabeza resulta mejor idea autosatisfacerse sexualmente que ir a tomar una aspirina u otro medicamento".
Como el vino, mejora con la edad
Una encuesta realizada por LELO, empresa experta en placer, reveló que sólo el 4% de las mujeres entre 30 y 50 años están totalmente satisfechas con sus orgasmos, sobre todo porque tan sólo el 31% de ellas alcanza el clímax con el coito.
Pero, curiosamente, también revela que las mujeres de mayor edad están mucho más saciadas sexualmente: "Más del 75% de las que sobrepasan los 60 años dicen tener más orgasmos durante el acto sexual".
Y además, mejora la piel
La sexóloga Gloria G. Bramer –Georgia, EEUU– explica a la revista Realbeauty que "el orgasmo es una de las cosas más saludables que uno puede darse al día. Desde el punto de vista sexológico debería estar incluido en las rutinas diarias, como cepillarse los dientes o lavarse el pelo".
¿Por qué? Durante el orgasmo aumenta considerablemente la circulación sanguínea y se bombea oxígeno hacia la piel, lo que hace que gane brillo y se eliminen toxinas.