En 2009 la venezolana Michelle Lewin no era modelo y no se dedicaba al fitness. Pesaba 67 kilos y comía "muchas pizzas, pastas y helados", como ella misma reconoció. Pero decidió cambiar su cuerpo: arrancó con una estricta alimentación sana y mucho entrenamiento en el gimnasio. El resultado: bajó a 54 kilos y marcó todos sus musculos.



