Las acciones judiciales contra el exdirector gerente del FMI Rodrigo Rato, incómodas para el partido conservador en el poder en España, volvieron a las portadas de los diarios el martes tras la detención de un sospechoso que se disponía a volar a México.
Cuando faltan pocos meses para las elecciones legislativas de finales de año, Rato, exfigura clave del Partido Popular (PP) del jefe del gobierno Mariano Rajoy, se convirtió en símbolo de la corrupción de las élites política y económica denunciado por partido emergentes como el antiliberal Podemos y el centrista Ciudadanos.
El empresario mexicano Alberto Portuondo Coll, detenido el domingo en el aeropuerto de Madrid, es el único administrador de una de las empresas de Rato, Albisa, sospechosa de ser utilizada como pantalla para cobrar comisiones ilegales, según una fuente judicial.
Se disponía a tomar un avión con destino a México, donde reside, cuando un juez madrileño decidió retirarle el pasaporte y encarcelarlo sin posibilidad de fianza.