Un turista británico, de vacaciones en el norte italiano, capturó con su cámara cómo un auto se "derrite" en plena calle.
El vehículo, un Renault Megane, que se encontraba estacionado frente a las playas de Caorle, literalmente comenzó a desarmarse debido a las temperaturas de 37° que se registraban en ese momento, según informa el sitio El Mundo.
Moldura de puertas, espejos retrovisores y paragolpes, caían en pleno pavimento en forma de gotas, debido al estremo calor que azota a casi toda Europa.