Tom Clark tiene 96 años, lleva 68 años casado con Arnisteen, y le pidió al hospital donde están internados que los dejé vivir a los dos en la misma habitación.
El Centro de Salud de Piedmont en Georgia hizo lo imposible para que el pedido se concretara. Al final Tom consiguió un permiso para quedarse al pie de la cama de Arnisteen durante dos horas al día.
"No puedo estar lejos de ella, es la mejor mujer del mundo”, explicó emocionado Tom sobre su esposa, de quién sólo se separó cuando estuvo en la guerra de Corea, según explica el post de Facebook del hospital.
La historia de amor se compartió en el Facebook del hospital y se viralizó en las redes sociales.