El
pastor Penuel Mnguni, de solo 25 años, asegura que puede convertir las serpientes en
chocolate, las piedras en pan y a sus propios feligreses en
serpientes. El "profeta” Mnguni es conocido
además por obligar a sus discípulos a desnudarse, beber gasolina y
comer hierba y cabellos humanos durante algunas de sus misas.
Los
ecologistas han decidido actuar tras la aparición en los medios de
fotos publicadas en Facebook en las que seguidores del pastor Mnguni
ingerían serpientes vivas durante los servicios.
Las numerosas críticas de los habitantes incidieron en la decisión de los proteccionistas. "Estamos llevando a cabo una investigación preliminar para abrir un proceso criminal en su contra”, dijo Mishack Matlou, inspector de la SPCA en Pretoria, donde vive y tiene su congregación el supuesto profeta.
"Esto tiene que parar”, agregó con indignación el inspector de la SPCA, que calificó la práctica de "cruel”.
Miembros
de la SPCA visitaron al líder religioso para pedirle que deje en paz a
los animales, a lo que éste contestó que no tiene las serpientes en
cautividad en la iglesia, sino que las captura cuando las necesita gracias a sus poderes divinos.
El
dirigente de la SPCA dijo que no le importa qué haga el "profeta” con
quienes acuden a su iglesia, siempre que no atente contra los derechos
de los animales. Las críticas a Mnguni llegaron también del Consejo
Nacional Interreligioso de Sudáfrica, que acusó al polémico pastor de "dañar a la sociedad” y "comercializar la religión”."Lo
que hace no está ni siquiera fundado en ninguna escritura”, dijo el
reverendo Thamin Mvambo, miembro de la citada institución, que
considera que los supuestos milagros de Mnguni sólo ocurren en las
mentes de sus fieles.