En plena guerra fría en el año 1973, al regreso de una visita por Vietnam, Fidel Castro participaba en una de sus habituales reuniones con la prensa internacional. En un ambiente distendido, el periodista Brian Davis, de una agencia inglesa, le preguntó: "¿Cuándo cree usted que se podrán restablecer las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, dos países tan lejanos a pesar de la cercanía geográfica?", el líder de la revolución cubana respondió bien alto, para que le escucharan todos los que estaban en la sala: "Estados Unidos vendrá a dialogar con nosotros cuando tenga un presidente negro y haya en el mundo un Papa latinoamericano".




