"Si bien fue malo, podría haber sido mucho peor. Nosotros tenemos función acá a esa hora, pero por suerte no tuvimos esa noche", explicó el dueño del lugar, que se encuentra en Abbeyshrule, a 100km de Dublin.
Ni las tres personas que iban en la nave ni los que observaban cómo aterrizaba resultaron heridos de gravedad.