Una científica y artista australiana decidió cambiar la forma de las barbies con las que jugaba su hija, dándoles un aspecto menos "fashionista” y más "natural”.
Sonia Singh era una amante de las muñecas de niña y ahora recicla barbies en desuso y las transforma en muñecas con características más parecidas al común de las mujeres y niñas.
Les quita la pintura de la cara con quitaesmalte y les dibuja ojos más redondeados, les pone ropa similar a las que usan las niñas y quedan con un aspecto menos "sexista y fashionista” según relata ella misma.