El lugar de la tragedia fue una fiesta organizada por varias asociaciones estudiantiles en el municipio brasileño de Barau, a 326 kilómetros de San Pablo.
En la fiesta había una competición para ver quién podía beber más cantidad de vodka en 60 segundos, aunque los organizadores de la fiesta lo niegan.
Además del muchacho muerto, otros seis jóvenes permanecen hospitalizados, ente ellos, tres en estado grave.
Por el suceso, dos personas fueron arrestadas y acusadas de homicidio culposo indirecto.