Rusia no pudo el martes bloquear una decisión de la ONU que concede por primera vez beneficios matrimoniales a todos los empleados homosexuales de la organización que estén legalmente casados.
El Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, decidió en junio pasado otorgar a las parejas del mismo sexo los mismos beneficios (pensiones, viajes, entre otros) que a las parejas heterosexuales, siempre que hayan registrado su unión en un país donde fuera legal.
Anteriormente, los empleados no podían aprovechar el hecho de ser ciudadanos de un país donde el matrimonio entre homosexuales es reconocido. Rusia trató de bloquear esta iniciativa pidiendo una votación ante la quinta comisión de la Asamblea General de las Naciones Unidas, que gestiona el presupuesto de la organización. Moscú argumentó que el régimen anterior no era discriminatorio mientras que el nuevo viola la soberanía de los Estados "bajo el pretexto de los derechos humanos". Pero la moción rusa fue rechazada contundentemente por 80 votos contra 43 a favor y 37 abstenciones. China, Bielorrusia y países musulmanes como Malasia apoyaron a Moscú, mientras Europa, Estados Unidos, Canadá, Australia y México rechazaron la propuesta.
Para la embajadora estadounidense, Samantha Power, Ban tenía
todo el derecho de tomar esta decisión administrativa, que no afecta las legislaciones nacionales. Su cuestionamiento, argumentó, sería "un peligroso precedente al socavar la autoridad del Secretario General". Power acusó a Moscú de "tratar de exportar a la ONU su hostilidad hacia los derechos de gays y lesbianas".
Toda "propaganda" homosexual delante de menores de edad se castiga con multas y penas de prisión en Rusia.