El Servicio Nacional de Salud Británico (NHS, por sus siglas en Inglés) empezó a ofrecer un test de lo más simple donde hay que responder una serie de preguntas que determina cuándo la persona que realiza la prueba sufrirá un infarto o un ataque cerebro vascular.
El usuario tiene que responder preguntas: si fuma, si tiene parientes con enfermedades cardiovasculares, la altura y el peso, si tiene colesterol y si conoce su presión arterial.
El resultado indica la edad que tiene el corazón y, finalmente, cuál es la edad promedio en la que la persona que hizo la prueba tendrá un infarto o un derrame.
El test creó una gran polémica, ya que muchos aseguran que crea alarmismo, que es poco precisa y que dispara el consumo de fármacos entre las personas que realizan la prueba.
Sin embargo, otros piensan que el test puede ayudar a las personas a acercarse a un control médico o llevar una vida más saludable.
Recomendaciones
En el ítem de talla y es necesario poner, por ejemplo, 173 si la altura es 1,73.