Francisco lanzó el jubileo de 12 meses para destacar lo que se ha convertido en un tema clave de su papado: mostrar el lado misericordioso y acogedor de una Iglesia Católica, a la que a menudo se conoce más por sus juicios y valoraciones sobre moral.
Año Santo "extraordinario"
El primer Año Santo de la era Francisco se celebra 15 años después del jubileo del año 2000 convocado por Juan Pablo II y tiene un carácter "extraordinario" a diferencia del "ordinario", que se organiza cada 25 años.
Este jubileo fue fuertemente deseado por Jorge Mario Bergoglio para conmemorar los 50 años del Concilio Vaticano II, que modernizó a la Iglesia.
Al menos 21 actos han sido programados con las familias, los jóvenes, los diáconos, los sacerdotes, los enfermos y discapacitados, los catequistas, los presos, etc.
El papa Francisco va a cumplir una serie de visitas privadas para mostrar con hechos concretos la solidaridad con los pobres y olvidados.
"Un viernes al mes el papa Francisco cumplirá un gesto de misericordia", anticiparon los organizadores.
Roma ha sido blindada por la llegada de miles de peregrinos con casi 5.000 agentes y militares desplegados en puntos claves de la ciudad y ha instalado detectores de metales para ingresar a la explanada de San Pedro.
Se trata de un verdadero reto para las autoridades italianas, que se preparan a hacer frente al "primer Jubileo en los tiempos de la organización Estado Islámico" (ISIS, por sus siglas en inglés).
"No hay alarma específica, lo preocupante es el contexto", explicó el prefecto de Roma, Franco Gabrielli, responsable de la seguridad del Jubileo.
Toda el sector alrededor de San Pedro es considerada "zona roja", con calles bloqueadas y patrullas de policías y militares.
Los numerosos vendedores ambulantes y guías turísticas independientes han tenido que abandonar la zona, lo que ha generado protestas del sector.
Inmediatamente después del Angelus, los peregrinos podrán comenzar a cruzar la Puerta Santa.
De acuerdo con la tradición de la Iglesia, cruzar esa puerta permite a los católicos recibir la "indulgencia plenaria" para el perdón de sus pecados.
Cinco días después, el 13 de diciembre, por primera vez en la historia, las puertas santas de todas las catedrales del mundo se abrirán, entre ellas la de Roma, San Juan de Letrán.
Otras innovaciones han sido introducidas para este jubileo: el papa autorizó a los sacerdotes a perdonar a las mujeres que han abortado.
El jubileo será también muy tecnológico, contará con cuentas específicas en Facebook, Twitter e Instagram.
Un único portal "Roma per il Giubileo" ofrecerá información práctica, aunque la prensa local asegura que cerca del 40% de las reservaciones de hoteles para este mes fueron anuladas por temor a atentados.