jueves 9 de abril de 2026
En su visita al continente africano

Francisco llamó a luchar contra el extremismo y el cambio de clima

Destacó la importancia de las negociaciones por la paz y el cuidado del medioambiente.

Por Redacción El Ancasti
El papa Francisco advirtió ayer desde Kenia sobre las consecuencias "catastróficas" de un fracaso de las negociaciones sobre el clima y preconizó el diálogo ecuménico como antídoto a la intolerancia, en un país duramente golpeado por los atentados yihadistas.

El papa, que inició el miércoles su primera visita a África, se reunió por la mañana con representantes de otros credos, entre ellos varios dignatarios musulmanes. "Con demasiada frecuencia, se radicaliza a los jóvenes en nombre de la religión para sembrar la discordia y el miedo y para desgarrar el tejido de nuestras sociedades", alertó. Por eso, "el diálogo ecuménico e interreligioso (...) no es algo añadido u opcional, sino fundamental" en un mundo "herido por conflictos y divisiones", declaró. 

Al menos 400 personas murieron en Kenia en los dos últimos años en atentados de los islamistas somalíes shebab, vinculados a la red Al Qaeda. Particularmente sangrientos fueron los ataques a la universidad de Garissa, en abril pasado (148 muertos), al centro comercial Westgate de Nairobi (67 muertos, en 2013) y a varias localidades costeras en 2014, que dejaron un centenar de muertos. Después de ese encuentro, Francisco celebró una misa ante cerca de 300 mil personas (según estimaciones de la prensa local), en el campus de la universidad de Nairobi. Los fieles recibieron con cantos y danzas al pontífice argentino, de 78 años, que llegó en papamóvil. "Bailan con todos los músculos de su cuerpo", comentó admirado a sus asesores. Algunos feligreses llegaron al campus a las dos de la mañana, a pesar de las lluvias torrenciales que se abatieron sobre la ciudad durante la madrugada. Para muchos, se trataba de "un momento histórico" que no querían perderse. 

Decenas de miles de personas siguieron también la misa por pantallas gigantes en el parque de Uhuru, donde Juan Pablo II había congregado imponentes multitudes en sus visitas a Kenia de 1980, 1985 y 1995. 

Francisco, que parecía cansado, llevaba una casulla con motivos masai bordada por monjas de la villa miseria de Kangemi. En su prédica, llamó a "resistir a las prácticas que favorecen la arrogancia de los hombres, que hieren o desprecian a las mujeres, que no cuidan de los ancianos y amenazan la vida del inocente que aún no ha nacido". 

Cambio climático 
El papa se dirigió luego a la sede de la ONU, donde pronunció un vibrante alegato a favor de la lucha contra el calentamiento global, a menos de tres días del inicio de la Conferencia de París sobre el clima (COP21).
"Espero que la COP21 lleve a concluir un acuerdo global y transformador, basado en los principios de solidaridad, justicia, equidad y participación", declaró ante los funcionarios de los programas de Naciones Unidas para el Medioambiente (PNUMA) y de los Asentamientos Humanos (ONU-Hábitat). "Sería triste y me atrevo a decir, hasta catastrófico, que los intereses particulares prevalezcan sobre el bien común", agregó. 
Francisco, elegido para dirigir la iglesia católica desde el año 2013, convirtió a la lucha contra el cambio climático en una de las marcas características de su papado.
Seguí leyendo

Te Puede Interesar