A raíz de esta desconocida condición, la niña vive con el corazón fuera de su caja torácica y a pesar de ello ha logrado vivir y disfrutar como una niña normal.
Desde hace algunos años su familia ha comenzado a buscar un tratamiento que mejore su condición, pero en Rusia sólo recibieron respuestas negativas a raíz del peligro que implica una intervención.
Ahora, instalados en Estados Unidos, esperan con ansias que logre ser atendida a pesar de poseer una presión arterial demasiado alta.