Tras los atentados de París algunos sirios que buscan refugio en Europa temen convertirse en chivos expiatorios, aunque otros aseguran que, pase lo que pase, siempre será mejor que quedarse en su país, devastado por la guerra.
El descubrimiento de un pasaporte sirio junto al cuerpo de uno de los atacantes de París el viernes hace temer que algunos de yihadistas se hayan escondido entre los miles de migrantes que llegan que cada día a Europa huyendo de la guerra.
Varios refugiados expresaron su temor de que la situación tras los atentados pueda ponerlos en tela de juicio e incluso sufran el rechazo de la sociedad.