El convoy de TGV (tren de alta velocidad) que descarriló el sábado durante una prueba en Alsacia (este), provocando al menos 11 muertos y 37 heridos, chocó contra un puente antes de salirse de las vías, informó ayer la fiscalía de Estrasburgo.
Se trata del escenario más posible de acuerdo a los primeros elementos de la investigación, que señala que la locomotora "chocó" contra el puente "y el tren descarriló antes de caer en el terraplén de las vías", según declaró a la AFP el fiscal adjunto de Estrasburgo, Alexandre Chevrier.
Un portavoz de la SNCF (empresa nacional) confirmó este primer escenario, precisando que al chocar el tren se partió en dos.
"El TGV se salió de la vía a nivel del puente y chocó contra la baranda de protección. Una parte de los vagones cayó en el canal y otra en medio del campo", indicó.
El balance de víctimas del accidente ocurrido en Eckwersheim, cerca de Estrasburgo, todavía es provisional ya que el estado de 12 de los 37 heridos es muy grave y que cinco personas están desaparecidas. En el tren, que realizaba una prueba de velocidad, viajaban niños en tanto acompañantes.
Las cajas negras del tren ya habían sido recuperadas, y son evaluadas.