Uno de las mayores masacres se produjo en el teatro parisino Le Bataclan, donde hasta anoche no se podía precisar la cantidad de víctimas fatales, pero se hablaba de más de cien.
La Policía ingresó a la sala de conciertos y descubrió que los terroristas habían hecho "una carnicería" arrojando explosivos a los rehenes, publicó Infobae. Los agresores fueron abatidos y se dio por concluido el operativo, pero el saldo de víctimas superaría las cien personas.
Según reportó la cadena de noticias CNN, decenas de secuestrados se hallaban escondidos dentro de la sala cultural, desde donde enviaban desesperantes mensajes de texto tanto a sus familias como a las autoridades. "Nos matan uno por uno", indicó la periodista Anne Bayessky en su cuenta de Twitter, al contar lo vivido dentro del interior de Le Bataclan.
"Es un baño de sangre. Gente escondida dentro está enviando mensajes de texto, pero no hay policías dentro", agregó en su cuenta. "Se escucha desde afuera. Dentro del teatro hay gritos, disparos, más gritos, más disparos". Según uno de los testigos del lugar que habló con los periodistas de CNN, los terroristas se encontraban "calmos" dentro del teatro.
Según informaron las agencias de noticias AFP y AP, fuentes policiales reportaron que solo la toma de rehenes en el teatro, dejó un saldo de 100 muertos.
Tres presuntos yihadistas fueron abatidos por las fuerzas de seguridad, que lanzaron el asalto contra la sala de conciertos en el centro de la capital francesa.
Luc Peillon, periodista del diario Liberation, informó que se oyeron varias explosiones dentro del teatro. Un testigo contó a la radio France Info que vio a mucha gente salir del edificio con las manos en alto tras la maniobra de la Policía. Otras no pudieron salir con vida.
Una vez que la situación fue contenida, el presidente francés se dirigió al lugar de los hechos, donde según testigos se había cometido una verdadera masacre.