Rosalyn Racca y su marido, Paul, esperaban ansiosos el nacimiento de su cuarto hijo juntos, que iba a llamarse Samuel Tate. Pero la pareja descubrió durante un chequeo de rutina a las 21 semanas de gestación que el niño había muerto, por lo que se le practicó una cesárea a la mujer el 29 de agosto del año pasado.
Tras el nacimiento de Tate, sus padres y su hermana mayor lo acunaron y acariciaron durante algunas horas en el hospital donde nació en Jennings, Luisiana, en los Estados Unidos. Un año después, la madre compartió algunas fotos conmovedoras en su perfil de Facebook para honrar la breve existencia de su hijo en este mundo.