Un grupo de pescadores turcos rescató el jueves pasado a un niño refugiado de 18 meses de las aguas del mar Egeo después de que naufragara el barco en el que viajaba junto a su familia hacia Grecia. Pensaron que había muerto, pero entonces el pequeño comenzó a moverse.
Muhammad Hasan, de 18 meses, fue recatado por un grupo de pescadores de la localidad de Kusadasi, Turquía, informó el sitio inglés The Guardian. Al menos dos barcos se fueron a pique durante la semana pasada, lo que resultó en dos víctimas fatales y 16 personas perdidas.
Los pescarores se percataron de que el niño estaba vivo después de que empezó a moverse. "Estaba todo pálido. Supusimos que tenía hipotermia y sus manos y pies estaban blancos. Tenía espuma en la boca. Lo tapamos con una manta y tratamos de rescatarlo", relató el capitán del barco, Recep Evran.
El capitán se encargó de dar aviso al puerto y un barco llegó en seguida para remolcarlos a la orilla, donde eventualmente Muhammad se reencontró con su madre, Lorin Halef, de 23 años, quien explicó que el bote en el que viajaban se dio vuelta por el exceso de pasajeros.