15 de enero de 2015 - 19:27
Una gata callejera llamada Marsha salvó el miércoles pasado a un bebé que podría haber muerto congelado tras ser abandonado en una caja de cartón en la ciudad de Obninsk, a 96 kilómetros de Moscú, en Rusia.
Una gata callejera llamada Marsha salvó el miércoles pasado a un bebé que podría haber muerto congelado tras ser abandonado en una caja de cartón en la ciudad de Obninsk, a 96 kilómetros de Moscú, en Rusia.
La felina encontró al bebé y se acostó sobre su diminuto cuerpo para darle calor con su pelaje largo y tupido, informó el sitio ruso RT.com.
La felina maulló hasta que una vecina de la zona se acercó a ver qué le pasaba."Cuando la ambulancia se llevó al bebé para examinarlo, ella los siguió y maullaba lastimosamente", contó la mujer, que resultó ser enfermera. Además, la vecina remarcó que el niño estaba bien vestido, limpio y tenía una bolsa con comida y pañales.