Policías holandeses y australianos, acompañados por la OSCE, anularon el domingo una visita al lugar donde fue derribado el avión de Malaysia Airlines, debido a que siguen los combates entre el ejército ucraniano y los separatistas prorrusos en esa zona oriental.
En Gorlivka, uno de los bastiones de los separatistas, a unos 45 km al norte de Donetsk, trece civiles murieron el domingo, entre los cuales dos niños, alcanzados posiblemente por disparos de lanzacohetes múltiples Grad.
Los disparos de artillería se oían también a apenas un km del lugar del impacto del avión, a unos 60 km de Donetsk, y se desprendía un humo negro, según observó un fotógrafo de la AFP. Este vio a gente huyendo y un puesto de control abandonado por los insurgentes.
Diez días después del derribo del Boeing 777 de Malaysia Airlines que cubría la ruta Amsterdam-Kuala Lumpur con 298 personas a bordo, sigue habiendo restos de parte de los cuerpos y del avión desperdigados por la zona a la que los inspectores no tienen más que un acceso limitado.