El uso errado de la silla infantil "Nap Nanny"
provocó la muerte de seis bebés en los Estados Unidos. La
última niña fallecida, quien vivía en Nueva Jersey, fue hallada por sus padres
atrapada entre el reclinador y el borde de su cuna.
Desde la Comisión de Seguridad de Productos de Consumo (CPSC, por sus siglas en
inglés), pidieron a los adultos que eviten comprar estas sillas reclinables para
sus hijos.
El director de esa institución, Scott Wolfson, fue tajante al afirmar:
"Nuestro mensaje para los padres es claro: tienen que dejar de usarlo
porque es peligroso. Ya hubo seis víctimas y no queremos que otro niño muera
innecesariamente".
La CPSC advirtió a los padres que estos objetos tienen defectos de diseño, y
también fallas en las instrucciones que los acompañan. Sin embargo, la
creadora de las "Nap Nanny" insiste en que son seguras y que los
accidentes se produjeron por personas que usaron al producto de manera equivocada.
Las muertes de bebés se produjeron cuando quedaron colgando o cayeron por el
costado de la silla. En casos en que el reclinador era utilizado dentro de
una cuna, el bebé quedó atrapado y colgando entre el arnés y una de las
paredes, como le sucedió a la última niña fallecida en Nueva Jersey.