La marcha convocada por las principales organizaciones estudiantiles del país, comenzó en la céntrica Plaza Italia y transcurrió por el centro de Santiago en un ambiente festivo con la participación de unas 80.000 personas, según los estudiantes.
Al finalizar el recorrido, se registraron algunos disturbios aislados y enfrentamientos con la policía.
En la tercera manifestación convocada bajo el gobierno de Bachelet, el movimiento estudiantil mostró nuevamente su rechazo a los primeros proyectos de la reforma educativa del gobierno, que consideran insuficientes, y en los que buscan mayor participación.
"El gobierno se ha apropiado de nuestras consignas pero no se ha apropiado del contenido de esas consignas. Está planteando mantener el sistema capital dentro de la educación de mercado", dijo Luis Yañez, presidente de la SUTE, Sindicato Unitario de Trabajadores de la Educación, que agrupa a profesores y auxiliares docentes.
Un primer paquete de leyes para acabar con el copago de las familias y el lucro en escuelas subvencionadas así como con la selección que segrega por origen socioeconómico, es criticado por estudiantes por no alcanzar a su juicio a eliminar las lógicas de mercado en la educación.