La organización con sede en Londres promueve una campaña contra la tortura en el 30º aniversario de la convención de la ONU, que la ilegalizaba, y acompañó el lanzamiento con datos sobre su persistencia. Así, por ejemplo, el 80% de los brasileños da por descontado que serían torturados si fueran detenidos, la cifra más alta del mundo.
La organización con sede en Londres promueve una campaña contra la tortura en el 30º aniversario de la convención de la ONU, que la ilegalizaba, y acompañó el lanzamiento con datos sobre su persistencia. Así, por ejemplo, el 80% de los brasileños da por descontado que serían torturados si fueran detenidos, la cifra más alta del mundo.



