El Consejo de Seguridad de la ONU condenó ayer de forma unánime el ataque militar israelí a una flota humanitaria con destino a la bloqueada Franja de Gaza y el organismo de Naciones Unidas para los Derechos Humanos evaluaba una reprobación formal contra Israel por acto criminal. Israel defendió inflexiblemente su acción en ambos frentes: el canciller israelí comunicó al secretario general de la ONU que consideraba inaceptable e hipócrita la condena del Consejo de Seguridad -el máximo órgano de la ONU- y el embajador israelí ante el Consejo de Derechos Humanos defendió la legalidad del asalto.
Luego de 12 horas de debate, el Consejo de Seguridad de la ONU consensuó una declaración en la que condenó los actos que acabaron con la vida de nueve personas durante el abordaje de Israel a la llamada Flota de la Libertad, el lunes.
El Consejo -incluyendo Estados Unidos y los otros cuatro miembros con derecho a veto, China, Rusia, Reino Unido y Francia- exigió una investigación imparcial y rápida del ataque a la flotilla, integrada por seis barcos y cientos de activistas propalestinos.
Reunido en su sede de Nueva York, el máximo órgano de la ONU también subrayó que es inaceptable e insostenible la situación en la Franja de Gaza por el bloqueo que Israel y Egipto imponen a la región palestina de 1,5 millones de habitantes desde 2007.
También en Nueva York, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, exigió la liberación de los cientos de detenidos durante la acción comando, el cuidado de los heridos y el traslado de los cuerpos de los fallecidos, informó uno de sus voceros.
Al otro lado del Atlántico, en Ginebra, el Consejo de Naciones Unidas para los Derechos Humanos evaluaba una propuesta de los palestinos y países musulmanes para condenar a Israel por el atroz ataque a la flotilla, informó la agencia de noticias DPA.
La embajadora de Estados Unidos ante el Consejo, Eileen Chamberlain Donahoe, reiteró que su país está profundamente consternado y espera una investigación creíble y transparente.
Danohoo dijo que la situación en Gaza es insostenible y no es del interés de ninguno de los afectados.
La delegación de la Unión Europea (UE) exigió en un comunicado que los barcos y activistas detenidos en Israel sean liberados y dijo que no acepta la continuada política de bloqueo.