viernes 10 de abril de 2026

Haití: por temor a un nuevo sismo, las familias duermen en las calles junto a las víctimas

Los habitantes de Puerto Príncipe, la capital haitiana hogar de 800.000 personas demolida el martes por un sismo, duermen en las calles junto a sus familiares muertos por temor a nuevos derrumbes en las pocas edificaciones aún en pie, mientras esperan la llegada de ayuda.

(Télam) - Prácticamente sin agua, alimentos ni asistencia médica, con la energía y las comunicaciones cortadas, las familias tratan de permanecer reunidas, cuidando a sus heridos y velando sin plazo a sus seres queridos fallecidos porque sencillamente, no hay adónde llevarlos, según reportó el canal CNN en español.

La catástrofe sanitaria suma con el correr de las horas el riesgo de las epidemias.

Por las calles de la ciudad, que sólo pueden recorrerse a pie, se ven cadáveres por doquier, de adultos y niños, que la gente comienza a amontonar en esquinas, en cantidades que tienden a confirmar las precarias pero tremendas presunciones iniciales del el presidente René Préval de 30.000 a 50.000 víctimas, o incluso de 100.000, según estimó el primer ministro, Jean Max Bellerive El mandatario agregó que algunas escuelas están llenas de cadáveres y confirmó que se derrumbaron el Parlamento, la oficina de Hacienda, establecimientos educativos y hospitales, además del Palacio Presidencial.

En tanto sigue la búsqueda caótica y desesperada de personas sepultadas vivas entre los escombros, por parte de sus propios familiares y conocidos, mientras aparece esporádicamente alguna acción embrionaria de un estado desarticulado por el terremoto, y comienza a llegar la asistencia del exterior.

La ayuda solidaria de otras naciones pudo afluir de inmediato a la devastada capital del país más pobre de América gracias a la circunstancia vitalmente favorable de que la pista del aeropuerto conservó condiciones de operatividad aunque carece de control, porque la torre sufrió graves daños.

El gobierno de los Estados Unidos aportará controladores de vuelos y personal técnico para operar el aeropuerto de Haití, informaron los funcionarios de las Naciones Unidas.

Allí se vieron ya aviones de Cuba, Colombia, Venezuela, los Estados Unidos, Brasil y otros países, que descargaban alimentos, medicinas, carpas, agua potable, personal médico, brigadas de rescatistas e incluso perros entrenados para buscar personas entre las ruinas.

Otra ayuda, especialmente el equipo pesado para remover escombros, fue enviado a Haití por vía marítima.

En las mismas máquinas eran evacuados en algunos casos ciudadanos de los países de origen de las aeronaves, como ocurrió con un grupo de estadounidenses que fue llevado a la base militar norteamericana de Guantánamo en Cuba.

A ese caudal de ayuda en las próximas horas también aportará un avión Hércules de la Fuerza Aérea Argentina que se alistaba anoche en Buenos Aires con alimentos, suministros médicos y un contingente de Cascos Blancos.
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