El secretario general de la OEA, José Insulza, dijo que el asalto a Glovisión fue francamente fuerte.
La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) y el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, expresaron ayer su preocupación por la situación de los medios en Venezuela tras el ataque a Globovisión, el cierre de radios y televisiones y la idea de establecer una ley de delitos mediáticos.
La SIP pidió que los gobiernos democráticos de la región denuncien la situación de la prensa en Venezuela, abandonen un exceso de prudencia diplomática con el gobierno del presidente Hugo Chávez y reprueben los hechos ocurridos en los últimos días contra medios considerados opositores. Hay un exceso de prudencia diplomática de los gobiernos de la región, que han sido demasiado cautelosos ante esta situación, dijo a la AFP el colombiano Enrique Santos Calderón, presidente de la SIP. Chávez quiere (hacer) desaparecer a la prensa crítica y acallar todas las voces opositoras en una muestra del carácter totalitario de su régimen, dijo Calderón, e indicó que la SIP está llamando a la opinión pública de los países y a las organizaciones a movilizarse contra estos hechos. La entidad, con sede en Miami, condenó la violencia desatada el lunes contra la televisora venezolana Globovisión en Caracas luego de que un grupo de 30 personas ingresara a las instalaciones tras apuntar con armas de fuego a los vigilantes e hiciera detonar bombas de gases. Estamos muy preocupados de que Globovisión pueda tener los días contados, dijo Calderón. Globovisión enfrenta cinco procesos administrativos que podrían derivar en el cierre definitivo de sus operaciones. Este martes la justicia venezolana emitió una orden de detención contra Lina Ron, una activista del chavismo radical, por su presunta participación en la agresión. Las reacciones de repudio contra los ataques a la prensa en Venezuela se multiplicaron desde el último fin de semana, cuando Conatel, órgano encargado de las telecomunicaciones, sacó del aire a 34 emisoras de radio y televisión y advirtió a otras 200 de que también podrían perder sus licencias. Para el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, el asalto a Globovisión fue francamente fuerte.