Benedicto XVI instó al mundo a jamás negar, desacreditar u olvidar el sufrimiento de las víctimas del Holocausto. Inició la segunda etapa de su visita a Tierra Santa, la más delicada y compleja.
JERUSALEN- El papa Benedicto XVI instó al mundo a jamás negar, desacreditar u olvidar el sufrimiento de las víctimas del Holocausto a la vez que condenó el antisemitismo al llegar ayer por primera vez a Israel.
En la segunda etapa de su visita a Tierra Santa, la más delicada y compleja, el pontífice abordó las controversias surgidas por el perdón concedido en enero a un obispo negacionista.
Que los nombres de esas víctimas no mueran. Que sus sufrimientos nunca sean negados, olvidados o despreciados. Que toda persona de buena voluntad vigile para erradicar del corazón de los simples hombres todo aquello que pueda conducir a tragedias similares, dijo el Papa frente al Memorial de Jerusalén dedicado a los millones de judíos que perdieron la vida en el genocidio nazi.
El Papa pronunció un crucial nunca más en Israel, con el deseo de sanar heridas con los judíos después del disgusto que desató la reintegración del obispo Richard Williamson, que niega la existencia de las cámaras a gas nazis.
El jefe de la Iglesia católica, de nacionalidad alemana y que de joven perteneció a las Juventudes Hitlerianas cuando se hizo obligatorio en 1941, no visitó el museo Yad Vashem, oficialmente porque la agenda estaba muy cargada.
Medios de prensa locales sostienen que fue para evitar la placa contra Pío XII acusado de haber mantenido el silencio frente al Holocausto y que el Papa quiere beatificar.
Benedicto XVI pronunció su discurso desde la cripta de Los Recuerdos del complejo monumental.
En la mañana, apenas llegó a Israel proveniente de Jordania, el Papa recordó la oportunidad que se le presentaba de honrar la memoria de los 6 millones de judíos víctimas de la Shoah y deseó que la humanidad no tenga que ser testigo de nuevo de un crimen tan enorme.
Durante la ceremonia en el Memorial, el papa Benedicto XVI alumbró la llama eterna en honor de las víctimas del Holocausto y se recogió luego con los ojos cerrados en un largo silencio ante los nombres de cientos de personas que perdieron la vida en los campos de exterminio, de detención y por las persecuciones nazis durante la Segunda Guerra Mundial.
Al término de la ceremonia el Papa saludó a varios sobrevivientes, entre ellos Ed Mosberg, nacido en Polonia en 1926.
Le pedí que condenara a todos los negacionistas, contó a la AFP.
Otra sobreviviente, Ruth Bondi, reconoció los errores cometidos por Benedicto XVI desde el inicio de su pontificado, pero ahora desde el viaje a Jordania las cosas han cambiado, aseguró.
El presidente del Memorial Yad Vashem y gran rabino de Israel, Israël Lau, que sobrevivió al campo de Buchenwald, lamentó que el Papa no haya mencionado expresamente a los nazis y hablado de los judíos que murieron y no que fueron asesinados, subrayó.
El Estado judío se opone también a la beatificación de Pío XII acusado de haber mantenido el silencio frente al exterminio de millones de judíos.
A su llegada a Israel, ante las mayores autoridades del país, entre ellas el presidente Shimon Peres y el primer ministro Benjamin Netanyahu, el pontífice condenó totalmente el antisemitismo, que calificó de repugnante y lanzó un llamamiento a favor de la paz.
Desafortunadamente el antisemitismo continúa alzando su repugnante cabeza en muchas partes del mundo, eso es totalmente inaceptable, afirmó el Papa.
Se deben concentrar esfuerzos para combatir el antisemistismo en cualquier lugar donde se encuentre, agregó.