Obama "presiona" por un ambicioso plan de paz en Medio Oriente
Lo reveló el rey Abdalá de Jordania, quien aseguró que incluye además de la solución al conflicto de más de 60 años entre israelíes y palestinos, las disputas territoriales de ese país con Siria y Líbano.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, presiona por un plan ambicioso de paz que incluya una solución al conflicto de más de 60 años entre Israel y los palestinos, y las disputas territoriales de ese país con Siria y Líbano, reveló el rey Abdalá de Jordania.
El monarca hizo las declaraciones en una entrevista concedida al periódico inglés The Times.
El periódico indicó que los detalles de ese plan se discutirán seguramente en una serie de conversaciones diplomáticas que tendrán lugar este mes y entre las que destaca la prevista reunión de Obama con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, dentro de una semana en la capital norteamericana.
El presidente estadounidense planea dirigirse al mundo islámico el 4 de junio en El Cairo, y para julio o agosto, se celebraría una conferencia de paz con todas las partes en conflicto.
No estamos hablando de una reunión sólo entre israelíes y palestinos, sino que éstos se sentarían a negociar con los israelíes, los israelíes con los sirios y también con los libaneses, afirmó Abdalá.
El monarca dijo haber tratado el plan el mes pasado en Washington con el presidente Obama.
Todos los ojos estarán mirando a Washington, y si no hay señales claras, si no hay directivas claras que podamos captar todos, se extenderá la sensación de que otro gobierno estadounidense vuelve a dejarnos en la estacada, sostuvo Abdalá.
Además, destacó que si se dice que no es el momento o que no nos interesa (la paz), el mundo se sumergirá en un nuevo conflicto en Oriente Medio.
Si demoramos nuestras negociaciones de paz, entonces habrá otro conflicto entre árabes o musulmanes e Israel en los próximos 12 a 18 meses, pronosticó.
En declaraciones que también difunde la agencia de noticias Ansa, el rey dijo que Estados Unidos le propondrá a Israel una solución de cincuenta y siete Estados, por la cual todo el mundo árabe y musulmán reconocería a Israel como parte del acuerdo global.
Les estamos ofreciendo la posibilidad de ser acogidos con los brazos abiertos por una tercera parte del mundo. El futuro no son los Altos del Golán o el Sinaí, sino que abarca desde Marruecos en el Atlántico hasta Indonesia en el Pacífico. Ese es el precio, agregó.
Y subrayó que Jerusalén no es un problema sino una solución internacional.
Como incentivo para que Israel congele la construcción de asentamientos judíos en Cisjordania, un punto clave en el proceso de paz, los países árabes podrían ofrecer iniciativas, como el derecho para que la aerolínea israelí El Al vuele sobre el espacio árabe o la entrega de visas para turistas israelíes que planeen visitar Estados árabes.
Netanyahu, por su parte, declaró este fin de semana a su gabinete que no tiene intención de abandonar los Altos del Golán, que Israel apropió a Siria en 1967.