Benedicto XVI ya dio inicio al primer momento importante de la Navidad que, debido a su avanzada edad, comenzó dos horas antes de lo habitual. Antes, el jefe máximo de la Iglesia Católica bendijo un pesebre gigante en la Plaza de San Pedro, donde también brillaba ya un árbol navideño de 30 metros de altura.
(Télam) - El jefe máximo de la Iglesia Católica encendió además una luz en la ventana de su oficina en el palacio apostólico como símbolo de paz, informó la agencia DPA.
Decenas de miles de personas admirarán en las próximas semanas este pesebre enorme, que fue escondido a la vista durante su construcción. Mide unos 25 metros de ancho y abarca unos 300 metros cuadrados en el medio de la plaza.
El pesebre vaticano consiste sobre todo en figuras que el artista Vincent Palloti realizó en el siglo XIX para la iglesia barroca Sant Andrea della Valle, ubicada en el centro histórico de Roma. A ellas se le sumaron otras figuras, como dos ángeles provenientes de México.
La tradición del pesebre en la Plaza de San Pedro, al igual que el árbol de Navidad, fue establecida por el antecesor de Benedicto XVI, Juan Pablo II, en 1982. La ceremonia de inauguración del pesebre abre las festividades navideñas en el Vaticano.
Peregrinos y turistas fueron recibidos en la Ciudad Eterna por un tiempo lluvioso con temperaturas casi primaverales.
La Misa de Gallo es el primer momento importante de la Navidad. Debido a la avanzada edad de 82 años de Joseph Ratzinger, la misa comenzó las 22:00 hora local (21:00 GMT), es decir, dos horas antes de lo habitual.
El Vaticano desmintió a principios de semana especulaciones publicadas en los medios sobre que este cambio de horario se debe a problemas de salud no especificados del Papa.
El portavoz papal Federico Lombardi explicó que la medida, que el Vaticano anunció en octubre, apunta a que el Sumo Pontífice llegue menos cansado a sus obligaciones de mañana, día de Navidad.
Mañana, Benedicto XVI dirá su tradicional mensaje de Navidad, impartirá la bendición urbi et orbi y leerá los saludos navideños en varias lenguas. Se trata de su quinta Navidad como jefe máximo de la Iglesia Católica.